La ausencia de gritos en mi vida
confirma mis mayores miedos,
la ausencia de palabras susurradas en
el anochecer confirma lo que ya me temo,
la ausencia de caricias y risas confirman
que ya no te tengo a mi lado.
Ya no corro detrás de ti, dejaste un hueco
demasiado grande para mi,
el silencio es la ausencia de tu alma
pegada a la mía.
Pobre de mi cuando despierte, cuando vea
tu lado de la cama vacío y con el recuerdo
olvidado frente a mi.
Es demasiado dolor para un corazón tan
frágil y de cristal, mis lagrimas se volvieron
de hielo, y que solo tu corazón era capaz
de derretir.
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