Un aroma a café
invade mis sentidos
un cigarro mal apagado
me devuelve recuerdos
creyendo olvidados,
vuelven a mi como
tormentas eléctricas causando
estragos por donde pasan.
Suenan campanas a lo lejos
la marcha de un funeral
de alguien querido y pronto
olvidado, por muchos
años vividos volvemos
de donde venimos sin
poder escapar de ello,
me aferro a las palabras
a los buenos recuerdos
y a lo que me hubiera gustado
hacer pero no hice
en su momento.
Cada cosa a su momento
pero se que ya pasó
cuando me olvide de ello
y no lo volví a recordar
hasta que ya no hay tiempo
para más que recordar
ese pequeño instante en
el que el mundo llego a parecerme
pequeño ante mi, sintiéndome
capaz de poder hacerlo todo
pero ese instante no fue más
que eso un instante de felicidad
que creía a ver olvidado,
vuelve a mi para recordarme que una
vez realmente si que fui feliz,
el sol era más brillante, y el verano
se podía soportar, las palabras y las opiniones
de mis seres queridos me parecían
correctas ante ese momento de
lucidez pero el miedo...
freno delate de mi,
como si fuera mi propia sombra
tiro de mi hacia un mundo vacío
oscuro, tétrico, fantasmal, frío y
sin poder ver nada seguí hacia
delante, pensé que era lo que
realmente me merecía y así continué
hasta ahora que he recordado
como fue ser feliz, derramo lagrimas
desando volver a tener esa pequeña
oportunidad, que una vez el universo
me ofreció, cerrando los ojos y exhalando
mi ultimo aliento miro a la ventana y dejo
liberar mi alma, tranquila y paciente veo como
se aleja... tranquila de volver a ser feliz.
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