lunes, 12 de mayo de 2014

Realmente

Un aroma a café 
invade mis sentidos
un cigarro mal apagado
me devuelve recuerdos 
creyendo olvidados,
vuelven a mi como 
tormentas eléctricas causando 
estragos por donde pasan.

Suenan campanas a lo lejos
la marcha de un funeral
de alguien querido y pronto 
olvidado, por muchos 
años vividos volvemos 
de donde venimos sin 
poder escapar de ello, 
me aferro a las palabras 
a los buenos recuerdos 
y a lo que me hubiera gustado
hacer pero no hice 
en su momento.


Cada cosa a su momento
pero se que ya pasó 
cuando me olvide de ello
y no lo volví a recordar 
hasta que ya no hay tiempo 
para más que recordar 
ese pequeño instante en 
el que el mundo llego a parecerme 
pequeño ante mi, sintiéndome 
capaz de poder hacerlo todo
pero ese instante no fue más 
que eso un instante de felicidad 
que creía a ver olvidado,
vuelve a mi para recordarme que una 
vez realmente si que fui feliz,
el sol era más brillante, y el verano 
se podía soportar, las palabras y las opiniones 
de mis seres queridos me parecían 
correctas ante ese momento de 
lucidez pero el miedo... 
freno delate de mi, 
como si fuera mi propia sombra
tiro de mi hacia un mundo vacío 
oscuro, tétrico, fantasmal, frío y 
sin poder ver nada seguí hacia
delante, pensé que era lo que 
realmente me merecía y así continué
hasta ahora que he recordado 
como fue ser feliz, derramo lagrimas 
desando volver a tener esa pequeña
oportunidad, que una vez el universo
me ofreció, cerrando los ojos y exhalando 
mi ultimo aliento miro a la ventana y dejo 
liberar mi alma, tranquila y paciente veo como
se aleja... tranquila de volver a ser feliz.

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