Allí donde alcanza el más candente sol
iluminando el bosque,
que se filtra por sus rendijas
naturales y tan llenas de vida.
Allí donde la lluvia
alimenta hasta el más pequeño insecto y la más
joven planta.
Allí donde la niebla oculta los secretos
de nuestro más puros pensamientos,
sentimientos de un corazón solitario y roto,
que vaga por el bosque
sin dirección norte,
que busca el calor del que un
día fue testigo, del que no era
una mera ilusión suya,
que real, un tierno y palpitante despertar
tan lleno de vida como el sol y la lluvia,
ahora su hogar y en un momento
recordó la triste realidad,
jamas encontrara ese verdadero amor,
con el que un día despertó.
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